En una clase de lengua, le dieron nombre a mi tecnica...

Cuantos tiempos, habra en otra dimensiones. Seran paredes, las qe dividen una de otra. Y cuanto sera su grosor?
Pasado, terrible pasado, tambien atormentas alla, mostrando tus afilados dientes, al tomar una decicion importante?
Futuro, inexacto futuro, tambien le das vision al ciego, mostrando tus sonrisa picara y mirando con orgulloso, al deterte y dejar de lado, solo para imaginar?
Prensente, amable presente, tambien, me ofreces la generosa oportunidad de seguir?
Esto es la retorica, preguntas, al repreguntar, cosas sin respuesta, o si, tal vez las tendran, no lo se.
Quien dara, no lo se.
Yo las formulas, uso mi tiempo, para hacerlo.
De ahi, que las respomda, eso solo qeda en manos del lector y de la comprencion humana... para ayudarme a aclarar, aquellas cuestiones qe solo una mente filosofica como la mia y llena de sed de conocimiento, tiene.

Los carruajes de dios.

Sopla, majestuoso tirado por los corceles de dios, impacientes y revolviendo las malesas y desesperandolas por caer de nuevo al piso.
Se puso negro, ennegredor, pareciese qe la noche se comiera al dia, en un abrir y cerrar de ojos, el juego de los dias se tornara un poco, digamos, interesante.
El carruaje, se detubo, silencio, debo admitir con un poco de franquesa, y se escucha nuevamente, como las hojas, qe antes, se creian varriletes infantiles, se empecinan en decorar cada milimetro del piso, con su verde follaje, agradable y satisfactorio al ojo humano.
Mientras tanto, yo solo me detengo a observar, mirar, divisar cada detalle del espectáculo qe pasa delante de mi entorno. Me qedo, impresionado, como otra ves, se torna el juego encontra mia.
Me empuja, con fuerza contra que? contra nada, solo contra sigo mismo, porqe es un poco indeciso, pero cuando cambia su forma de pensar, puede ser desastrozo en sus eleccion.
Solo me cruzo de brazos, en expresion de qe mi tempatura corporal decendio unos pocos centigrados, y me preparo para lo qe aora sera, una hermosa lluvia de verano.